A Cronenberg creo que se le ha ido un poco la olla con esta película. Quiere hacer una película muy pretenciosa y acaba siendo un coñazo. Diálogos soporíferos y que casi nunca se entienden y el abuso del plano contraplano cansa visualmente.
La idea de la película es buena un joven millonetis paseando con su limusina por las calles mientras diferentes personajes deambulan por el suntuoso cochecito, este está equipado con dispositivos con aire futuristas y una cuidada decoración.