Muy buena película israelí, dirigida por Aharon Keshales y Navot Papushado e interpretada por Lior Ashkenaki, Tzachi Grad, Rotem Keinan y Dor Glickman.
Es una cinta a lo Tarantino incluso en la promoción de la misma se menciona que es la película favorita de este director. Tiene varias escenas que recuerdan a algunas de sus películas, la inicial o las del sotano a "Reservoir Dogs" (1992) y a "Malditos bastardos" (2009).
Cuenta la historia del asesinato de una chica y de como su padre quiere tomarse la venganza por su cuenta, captura al principal sospechoso para torturarle pero su camino se entrecruza con un peculiar policía.